Qué puede estar sucediendo en la mente más brillante del hombre que tiene que ver con Cultura y que al parecer (por el lenguaje que utiliza) parece que nos hace un favor a toda la colectividad cultural cuando es su obligación dar todo y más de lo que tiene.... Mejor escuchen el video y compartamos con todos esto...
LA ULTIMA DEL DIRECTOR DE CULTURA CUSCO
Publicado por
GUIDO QUIÑONES PAUCAR
LA FALACIA DE LOS 2,500
Solamente un milagro numérico ha de haber sucedido para que en un día cualquiera de los más de nueve mil días que esta siendo visitado Machupicchu Ciudad Inca haya tenido “por casualidad” los 2,500 visitantes. No se ha tenido control estricto en más de tres décadas para lograr un conteo adecuado, es más, es deficiente la insinuación del estampado de los 2,500, puesto que, su calculo obedece a artilugios de números versus tiempo (incluido observación empírica sin ensayo y error) cuadriculado en menos de cuatro hojas del fenecido Plan Maestro de Machupicchu (2005-2010)
1. La evidencia empírica nos indica
Es una falacia los 2,500 (visitantes, guías, guarda parques, jefe de parque, etc.) que deberían estar notificados, calculados, reservados, etc., para su respectivo control. Esta falacia es insostenible puesto que, a pesar de contar con rudimentarios circuitos (cambiados en el tiempo a simple raciocinio del jefe de parque) los guías de turismo, visitantes libres e inclusive guarda parque o anfitrión puede considerar cualquier vía, sendero, calle, etc., como punto de inicio o final. No existen circuitos definidos de visita en Machupicchu
El número de personas por grupo ha sido irrelevante para un adecuado manejo del atractivo (excepto los esfuerzo por limitar el ingreso a la red de caminos inca del SHM) cualquier día se puede apreciar variedad de personas por grupo (familias, parejas, grupos de amigo, solamente grupos, etc.) a pesar de esgrimirse un reglamento interno sin consulta o estudio fundamentado en el ultimo año (2010) y el cual se intenta llevar a la practica en la actualidad. Se ha podido identificar que no tenemos definido con sustento científico el “número de personas por grupo como máximo”. No existe un estudio que brinde el número ideal de personas por grupo.
La interpretación que se asume acerca de Machupicchu es peligrosamente una narrativa auto titulada por cada uno, cada guía, cada cual, autor innegable del significado pasado, presente y futuro de lo que intenta explicar. Es decir; se tiene mil historias, mil cuentos, mil explicaciones. Nótese que algo coincidente (o demasiado repetitivo) es el tronar del nombre: Hiram Bingham. No se cuenta con un Plan de Interpretación, se carece de una adecuada normalización de la información a brindar y por lo tanto las explicaciones en cada sitio, rincón, cancha pueden estar cargadas de mil hipótesis y miles de segundos incontrolables. En conclusión: No se tiene identificado el tiempo necesario en lugares claves para su adecuada explicación.
2. Axiomas de cálculo
Hechos que se aceptan por si solo.
Es aceptado que existe un área total capaz de ser ocupado (área = lugar con aceptable posibilidad para poder estar cómodamente parado) en metros cuadrados. ¿Cuánto es?
Es aceptado el número de entradas a Machupicchu ciudad Inca, “más de una entrada” (refiriéndonos a la época Inca) Lo que no se quiere aceptar es que exista “más de una salida”
Es aceptado que el hombre ya impacto la naturaleza desde la primera vez que se apropio del deseo de habitar la zona de Machupicchu Ciudad Inca. Estos impactos son relevantes cuando los factores exógenos e inclusive antrópicos propician deterioro. Nadie lo niega. Solo que nadie ha sido capaz de sistematizar todos los factores y lograr medirlos adecuadamente. (En el mejor de los casos se cuenta aisladamente algún efecto, caso los líquenes que van apareciendo por el problema general del calentamiento global, no solo en Machupicchu…)
Es aceptado el horario de ingreso para visitar el atractivo en relación directa al horario laboral del personal de la institución y no de las horas de luz solar.
Es aceptado la existencia de un flujo turístico que hace visita turística a Machupicchu Ciudad Inca y que a su vez generan ingresos que hacen posible la dinámica del aparato institucional de la Dirección Regional de Cultura – Sede Cusco. No obstante su gestión turística es pésima (muy a pesar de su gestión patrimonial, exitosa y ultra conservadora) sin embargo, desconoce el servicio que se brinda al cliente, no sabe el perfil que se atiende ni los estándares de calidad turística que debe brindar, (se argumenta casi siempre que no es de su competencia, entonces de ¿quién lo es?). En síntesis, No se tiene una adecuada gestión turística del atractivo.
3. Aterrizaje
En estas circunstancias, aludir 2,500 visitantes al día es una falacia responsable, asumiendo metodologías de cálculo numérico para descifrar el número mágico. 2,500 visitantes por día es un error. Llama la atención el estudio elaborado por CANDES que ha arrojado 2268 visitantes simultáneos por turno (no por día) sin considerar algunas variables de importancia antes mencionado. La secuencia de obtención de este número es abstracto puesto que no menciona: circuitos, número de grupos, número de personas por grupo, el significado o valor de turno, gestión turística, etc. Solo es un número más que debe servir para definir un lineamiento político, más no teórico.
No interesa el número de turnos de arribo de trenes, ni el movimiento de buses, puesto que, Machupicchu Ciudad Inca debe ser la variable dependiente, esta demás decir: “que de acuerdo al arribo de trenes…. Se puede manejar turnos…” Debe ser al contrario. Machupicchu define las formas de su visita y los demás servicios se adaptan, por lo que la solución antes mencionada y muy tomada en cuenta en reuniones contemporáneas es errónea.
Explicar el nacimiento de los 2,500 es una doble falacia, es vergüenza inaceptable. Las personas capaces de indicar una gestión de visitantes con sustento teórico deben cuidar su contenido retórico e ideal, y trasladar la solución a algoritmos, flujo gramas, sistemas, teoría de conjuntos, teoría de juegos, etc., antes de crear una conversación de café o un debate político.
La falacia de los 2,5000 se ha constituido en un problema psicosocial enfrentando una rancia y anquilosada posición conservacionista versus un desarrollo sostenible (como es natural en estos tiempos) Este enfrentamiento tiene matices políticos y menos contexto científico, pues al parecer la posición académica en la rama de las ciencias sociales es miope para dar una solución planteado a base de ecuaciones, por lo que solo atina a menoscabar una endeble fuerza teórica de “la conservación” sin escuchar (por terquedad) ni visualizar las soluciones técnicas que pueden producir la rama de la ciencias exactas.
“La falacia de los 2,500 es un muerte viviente que espanta el bienestar de muchos cusqueños deseosos de trabajar…”
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GUIDO QUIÑONES PAUCAR
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