IDEAS PARA AFRONTAR TIEMPO DE CRISIS EN EL DESTINO CUSCO-MACHUPICCHU
I. DESCRIPCION DE LA SITUACION DE CRISIS EN EL DESTINO
El destino Cusco-Machupicchu localizado en el País del Perú – Sudamérica es relativamente joven y posee un movimiento turístico de alrededor de un millón doscientos mil visitantes (Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco [DIRCETUR], 2010), cerca de un 80% de estos visitantes son extranjeros; y es considerado por las instituciones públicas como un destino maduro, aunque la situación indique lo contrario. En realidad el destino Cusco-Machupicchu es visitado con mayor incidencia entre los meses de Junio a Setiembre que coinciden con la temporada de “secas”, es decir; tiempo estacional en el que no se tiene lluvias permanentes, por lo que se asume que sí la visita sucede fuera de este rango de fechas puede ser poco fructífera y mermar en la calidad de la experiencia, pues este tipo de fenomenos naturales se circunscribe en la parte andina y amazónica oriental –sur del Perú que geopolíticamente corresponde a la región del Cusco y que en el tiempo ha heredado la importancia cultural de una de las civilizaciones de mayor impacto en esta parte del mundo: Los Incas.
Es debido a ese sentimiento, que se manifiesta el primero elemento de un tipo de crisis cultural por cuanto el esquema de valores reinantes se conjuga continuamente con valores producidos por la globalización (Calvo, 2001) y en ese sentido genera y sigue generando inclusive crisis institucional de las fuerzas vivas cada vez creciente.
Un segundo elemento de crisis radica en la lucha por el mercado turístico que si bien, debería obligar a una competencia transparente entre las empresas del sector, estas últimas se lanzan a descoordinadas formas de participación y claros vacios de dialogo que no ayudan a fortalecer la competitividad, trayendo como consecuencia niveles bajos de calidad de servicio y guerra de precios, es quizás, la debilidad por no encaminar bien dicha competitividad del sector que en la actualidad se tiene una proliferación de gremios, cada vez separados y con situaciones encontradas, que en muchos casos radicaliza la situación de la oferta a tal punto de contar con monopolios (Ferrocarril Cusco-Machupicchu, Transporte terrestre de buses Machupicchu pueblo – Machupicchu ciudadela Inca) que en la actualidad ha generado en la población un malestar y un rechazo, inclusive la compañía aérea LAN PERU es visto como una “chilenización” en un contexto que ya rebasa incluso la crisis en el sistema como tal, puesto que; el acaparamiento cada vez más intenso del mercado de dicha empresa deja de lado la competencia que intenta abrir “alas” en los cielos del Perú. En efecto, una muestra de las circunstancias en tiempo de crisis cuando no se puede hacer nada, más que referirse a las perdidas esta reflejado en la noticia (Desastres naturales le pasan la factura al turismo en Cusco, 2010, p.1) en la que afirman que el mercado turístico ya observa un proceso de posterga y hasta desistir viajes al Perú debido a las dificultades de acceso a la ciudadela inca, informa el director de la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (Apotur), José Plaza: "La gente no quiere problemas en su viaje, el menor flujo turístico afectará a los miles de peruanos que viven del turismo en esa región"…
Un tercer elemento de crisis está relacionado a la superestructura que tiene que ver el día a día con la actividad del turismo, la cual evidentemente asume el papel de la gestión turística, sin embargo; esta tarea harto difícil en un destino joven y madurando está costando muchos diálogos, entendimientos y disputas. Desde un ángulo político es todavía difícil poner el tema del turismo como factor de crecimiento, cuyas políticas referidas al turismo son pobres y en algunos casos borrados cada vez que aparece un nuevo gobierno local, regional e inclusive nacional. Desde el ángulo de las capacidades institucionales, se puede afirmar que carecen de instrumentos o en el mejor de los casos de formas de implementación (por citar un avance medianamente aceptable, las tareas de la policía de turismo, destacamento que cada día cuenta con un mejor equipamiento pero que las filosofías y lineamientos relativos a planes de emergencia, planes de contingencia, todavía están en proceso de elaboración y en cierta medida débilmente aplicados, actuando sin coordinación y efectividad) Solamente para recordar que en la década de los años 80`y parte inicial de los años 90` el flujo de turismo no llego ni a sesenta mil visitantes, de los cuales el 40% eran extranjeros producto de la escalada terrorista de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (Flores, Van den Berghe, 2000), con lo cual el turismo dejo de existir y solo visitantes atrevidos asumiendo el riesgo respectivo llegaban hasta el Cusco y Machupicchu. Es evidente, pues, que la gestión turística camina por situaciones de crisis intentando soslayar a cada momento lo que se le presenta, más aún cuando la carga de protagonismo que se le asocia al turismo, afirmando que es una actividad que se está convirtiendo en un factor de crecimiento crucial en la región y que los aparatos de control como la prensa y la población urbana asumen un papel cada vez más comprometido con dicha actividad, hace que la institucionalidad deje por momentos la eficiencia e eficacia. Es quizás la crítica más explícita que se realiza al tema cuando el destino Cusco-Machupicchu entra en tiempo de crisis como es con los hechos sucedidos en los primeros meses del año 2010, cuando las instituciones conociendo los riesgos que acarrean la temporada de “lluvias” no consideraron desde el inicio de sus actividades, planes de emergencia, dejando la tarea a la institución denominada Defensa Civil que en el mejor de los casos solo entiende que el turismo es “ver extranjeros en la ciudad” sin comprender la dimensión real de una situación en tiempo de crisis.
El cuarto elemento de crisis está ligado exclusivamente al riesgo de la zona geográfica en la que se localiza Machupicchu, puesto que, en un tiempo pretérito su acceso se realizaba por caminos empedrados que discurrían por las montañas amoldados a precipicios y alcanzando cumbres lo que hacía más difícil para los fenómenos naturales como la lluvia un deterioro rápido, es así que en la actualidad todavía se puede hacer uso de dichos caminos y en especial el que se interconecta con Machupicchu, no obstante; el acceso en tiempos modernos se realiza a través de un ferrocarril que se delinea por un cañón que forma el río Urubamba y el cual es proclive a derrumbes y embalses del río (1998, un aluvión hizo desaparecer parte de la línea férrea, hoy no se utiliza dicho tramo; 2010, embalses del río ocultan y destruyen varios kilómetros de línea férrea que aún siguen en reparaciones…) Esta situación de riesgo no es considerada dentro de los planes de desarrollo turístico, pues la mejor forma de evitarlos es anticiparse a los mismos o tomar conciencia de que puede volver a pasar. Es en ese sentido, que la planificación turística es débil y en la realidad regional, lenta y de prioridad baja posiblemente movido a intereses económicos por parte de ciertas empresas que hacen dificil su implementación y ejecución.
El quinto elemento de crisis y posiblemente de riesgo está identificado en los niveles de seguridad ciudadana. Poblaciones rurales todavía asumen un trato solidario y de amistad arraigados en viejas costumbres ancestrales incas donde la ayuda mutua y la reciprocidad es considerada una norma de vida denominado: AYNI, es por ello que la puerta de una casa campesina puede estar abierta para cualquier foráneo siendo un factor de intercambio cultural puro que es aprovechado por nuevas formas de turismo como es el caso de turismo rural de base comunitaria, pero que cada vez cambia y tiende a desaparecer como ya lo explicamos en el primer elemento de crisis. En el caso de las poblaciones urbanas, la situación es radicalmente contraria a la descrita anteriormente, la falta de empleo, la marginalización entre otros factores hacen un caldo latente de reacciones en la juventud que debido a frustraciones entre otros factores activan la delincuencia a niveles donde existe ciertos barrios considerados “de temer a ciertas horas de la noche” (aunque personalmente haya caminado a dichas horas por todos los barrios del Cusco, incluyendo los marginales sin problema alguno), es de notar que para un foráneo la situación es diferente. En un trabajo de seguridad elaborado por el ministerio del interior del Perú, se asumía que la población del Cusco-Ciudad cree que los robos están aumentando en un 90% sin embargo, dicho robo se realiza a viviendas, lo que hace suponer que la modalidad de robo se va especializando a viviendas, deja entre dicho el robo a turistas, pues lo índices de robo a turistas son denunciadas en la policía de turismo en los cuales se puede leer que los robos suceden en restaurantes, lugares públicos, terminales (un robo donde el turista no se da cuenta que está siendo asaltado) Por lo demás, la inseguridad siempre está presente en una ciudad urbana.
II. MECANISMOS DE MANEJO EN TIEMPOS DE CRISIS PROPUESTOS PARA EL DESTINO
La crisis en el destino Cusco-Machupicchu no es manejable debido a que concurren múltiples factores en los cinco elementos que hemos descrito. La trascendencia de los hechos hace suponer que los cambios mínimos solo se dan cada vez que un punto de inflexión afecta la imagen del destino que parece ser una generalización en un contexto global.
Llevar una tarea constante de administración en crisis ha sido ensayado en el destino Cusco-Machupicchu sin mucho éxito, toda vez que los actores participan en principio y posteriormente se alejan dejando tareas pendientes y asincronismo sembrados y olvidados en el tiempo.
La debilidad para buscar el éxito se ha visto reflejada en la inoperancia de sus acciones y las políticas centralistas de la capital, esta última sujetas a un grado de concentración de poder que todavía se siente en países en vías de desarrollo. Dentro del contexto de los cinco elementos de crisis podemos afirmar que se tiene:
1. Valores propios y valores globalizantes
2. Crisis empresarial
3. Capacidad institucional
4. Riesgo de fenómenos naturales
5. Seguridad ciudadana
Son móviles que predispone un tiempo de crisis. Una evaluación de dichos elementos a manera prospectiva para dar una solución es lo que realizaremos a continuación.
En un primer momento se debe tener como un supuesto claro y existente que todo el aparato de facilidades o equipamientos básicos deben estar operativos tanto en el ámbito rural como en el urbano, sin embargo; este supuesto dista de ser una realidad en países en vías de desarrollo debido a que en la mayoría de los casos están en formación, en proceso de construcción o deficientemente implementados, no obstante, se debe asumir que funcionan débilmente o limitadamente.
Bajo la suposición anterior se debe realizar una de las tareas de importancia en tiempo de crisis que es la generación de un Gestor de Crisis, que habitualmente ha recaído a un grupo pero que debido a los antecedentes no tiene la fortalece adecuada para normalizar una gestión en tiempo de crisis. Pues, es necesario la creación de políticas públicas desde el gobierno regional para que esta institución o comité se active mediante ley orgánica, el cual puede ser una realidad sin muchos obstáculos. Dicha obligatoriedad incurrirá en la institución líder a tomar la seriedad del caso y a llevar adelante un plan de emergencia en tiempos de crisis.
Posteriormente se tiene que prescindir de instrumentos que ayuden a soslayar algunas debilidades identificadas en los cinco elementos mencionados como crisis, para que con su aplicación puedan mejorar la situación cuando se tenga un problema que amerite aceptarse como crisis. Por otro lado, en lo relacionado a los fenómenos naturales, si bien es cierto que estamos en tiempos de cambio climático, y que es necesario políticas de adaptación y mitigación, los mismo deben responder a la conectividad que representa alcanzar Machupicchu y que debe estar como propuesta, nuevas formas de acceder. En la actualidad ya se tiene un flujo de turismo que accede por otra vía a través de transporte terrestre vehicular cada vez más creciente. Aproximadamente 30000 visitantes al año realizan viajes por una segunda puerta a Machupicchu (Gobierno Regional, 2010) Esta situación ayudaría a generar una derrama del gasto turístico en otros lugares y por consecuencia aliviaría las zonas de mayor fatiga geológica para los cuales se puede realizar estudios directamente relacionados a alarmas tempranas, manejo de agua, defensas ribereñas, etc.
III. Aplicación de las medidas en tiempos de crisis para el destino Cusco-Machupicchu Asumiendo la existencia de cincos elementos que tiene que ver con crisis y riesgo en la actividad del turismo para el destino Cuso-Machupicchu podemos indicar el siguiente modelo de comportamiento y contingencia. LICENCIADO EN TURISMO Y LOS PROYECTOS
Entre las experiencias de un Licenciado en Turismo se pueden contar las mil y una aventuras que le suelen suceder en un determinado tiempo cuando labora como guía de turistas, dichas experiencias ayudan a solucionar problemas y es consciente de que después de cada experiencia, el licenciado en turismo ha sufrido un proceso de aprendizaje que todavía no lo tenía. Sin embargo, en un contexto más amplificado, el servicio que brinda el licenciado en turismo cuando ejerce de guía de turismo, es una actividad cuyas funciones aún en estos días está evolucionando (desde atender al turista en una información, ayudar en su comodidad hasta lograr la seguridad y conformidad de lo que necesita) En la actualidad se ha identificado manuales de buenas prácticas en atención al cliente caso: Servicios de Guía de Turismo, que no son enseñados en los centros de adiestramiento, no son cuestionados en los centros académicos y en la mayoría de los casos se desconocen de su existencia, es lamentable aún en estos días darse con la sorpresa de que la mayoría de licenciados en turismo no lo conozcan.
Esta apreciación a priori puede ser contrastada en la realidad, basta realizar una investigación de nivel exploratorio para corroborar lo antes mencionado. No obstante; el tema que a continuación deseo compartir con todos los licenciados en turismo, estudiantes de la carrera profesional de turismo entre otros de la especialidad, es el referido a la elaboración de proyectos de inversión pública y es ahí donde se enfocará de aquí para adelante la presente reflexión. Quizás deberíamos comenzar con la humilde pregunta de ¿Qué significa un proyecto? para lo cual existen respuestas variadas, sin embargo; el común denominador es que todo proyecto es un “plan prospectivo de unidad de acción capaz de materializar algún aspecto del desarrollo económico o social”, en términos generales todo proyecto implica una inversión y en términos de jerga “un proyecto es el ladrillo con el cual se construyen los muros del plan de desarrollo…”
Desde que la ONU creó la CEPAL por los años sesenta, los países latinoamericanos encaminaron sus objetivos por senderos ordenados y realizables, aunque en nuestro país la situación fue diferente. Todavía es algo sorprendente haber apreciado la desintegración completa del otrora instituto de Planificación liquidado en el primer gobierno de Alberto Fujimori por razones de incapacidad e improductividad, huelga decir que ha estos tiempos la única dirección de todo país latinoamericano es el desarrollo económico y social y para ello es necesario de instrumentos normativos, metodológicos, capacidades académicas, etc., que en buena suma a encontrado en el sistema nacional de inversión pública el engranaje necesario para poder encaminar las tareas pertinentes y que como todo marco metodológico puede ser cuestionado y en algunos casos criticado. Es importante señalar que con CEPAL institucionalizada como el ente rector de la producción metodológica para el uso y puesta en práctica, los países de Latinoamérica tienen la obligación de asimilar dentro de su aparato de planificación los mecanismos para poder alcanzar objetivos propios, es en ese sentido, que uno de los mejores instrumentos en planificación y sobre todo en proyecto es el denominado “Marco Lógico” que más adelante detallaremos. Si bien es cierto que la inversión desde el lado del sector público debe estar normado, es desde el sector privado que se tiene su práctica con mayor antigüedad.
Los primeros días que tuve contacto con la metodología del SNIP entendía que el mundo era diferente al cual yo lo conocía, entendí en el transcurso de los días el valor del instrumento y para que debía ser utilizado, a su vez comprendí que con buenos argumentos y las experiencias referidas al campo de acción donde me desenvolvía podía lograr una producción afectada específicamente al turismo. El efecto de la aplicación metodológica del SNIP en temas de turismo orientada a contribuir el mejor bienestar de la población es un reto, dicho reto se traduce en tareas de alcance propias de la planificación.
El día que recibí una llamada telefónica, sentí al otro lado del auricular la voz de una persona que necesitaba de un compañero para desarrollar un trabajo relacionado al SNIP, aquél día se ilumino en mi las lecturas acerca del tema y en retrospectiva asumí que había llegado la oportunidad de desencadenar otras variantes de la versátil profesión del licenciado en turismo.
“Un programa de inversiones” fue lo primero que escuche y en un contexto amplio significaba muchos proyectos de inversión pública orientados al turismo en el ámbito de la región y en ese instante asumí el “gran reto”. Un proyecto de inversión pública no se realiza de forma individual, se necesita de un equipo y este equipo lo conforman diferentes profesionales de acuerdo a la intervención que desea realizar. Se parece demasiado al equipo médico que interviene un caso y que de acuerdo al caso, el equipo médico varía por la especialidad necesaria. En mi caso fue relativo al turismo y para la tarea, el equipo se conformó de diferentes profesionales. Es entonces que comprendí que los proyectos se elaboran por temas de acuerdo a tareas dosificadas en un orden metodológico, la producción básicamente permite justificar una formulación adecuada en un determinado nivel, es decir; se puede realizar trabajos de diferentes niveles, cada nivel obedece a la profundidad de datos que se desea conocer y que ayudará a definir objetivamente la inversión (La inversión en el mejoramiento de un camino peatonal será de diferente nivel al de la inversión en una carretera) El proyecto en su etapa de formulación es participativa, involucra a los actores donde se pretende intervenir, es cooperativa entre diferentes disciplinas y posee una dirección a la que se quiere arribar.
El primer día que participe en equipo tuve que adaptarme a las nuevas posiciones de los otros profesionales (fue como acomodarse al nuevo grupo de turistas a los cuales tienes que atender) Ese día se desplego el plan de trabajo y entre la lluvia de ideas y la rotura de hielo, la situación de grupo cambio al optimismo que se espera para llevar adelante las tareas (fue como adaptarse a cada uno de los turistas a los que vas atender y que a medida que los vas conociendo te vas enterando su profesión, intereses, etc.) En todo grupo siempre se tiene un líder, la persona encargada de configurar y armar la estructura de las tareas, bajo esta dirección se esquematiza la ruta de la elaboración del proyecto. En el ambiente donde se desarrolla los proyectos se le denomina coordinador al líder y está encargado de llevar adelante el proyecto, armonizar las ideas del grupo, supervisar la producción de los productos a obtener, solucionar los imprevistos, en algunos casos los proyectos pueden ser llevados por menos profesionales.
El desarrollo de la formulación de un perfil de proyecto de inversión pública posee tareas que son trabajados en determinados tiempos. En síntesis se puede decir el contenido de un perfil de la siguiente forma:
· Identificación del problema
· Formulación y evaluación
Juega papel importante en la identificación del problema, el “Marco Lógico” que ya se mencionó anteriormente y que intenta mostrar las causas que producen el problema y los efectos que desarrolla consecuencia del diagnostico, cuyo enfoque se centra en el problema a solucionar que se sustenta en un objetivo y las acciones a desarrollar para lograrlo. Su elaboración implica un esfuerzo imaginativo de esquematizar la problemática bajo un árbol de problemas cuyas ramas implican causas y efectos intrínsecamente relacionados.
Una vez elaborado el proyecto de inversión es inscrito en el banco de proyectos y accede a una evaluación si el resultado de la evaluación es viable finaliza las tareas y da paso a otra etapa denominada “inversión”.
De esta forma se construye los colegios, puestos de salud, carreteras, etc. En el caso del turismo la situación amerita mayor análisis puesto que implica actividades o acciones de intervención diferentes o más complejas. Es decir, el acondicionamiento del lugar que puede ser visitado por personas, implica un argumento de mayor precisión y alcance. Es en ese sentido que, instituciones involucradas en el que hacer turístico todavía adolecen de buenas prácticas en elaboración de proyectos eminentemente turísticos enfocados al recurso turístico (Patrimonial). La idiosincrasia ha configurado en el plan de trabajo, puestas en valor, desarrollo de infraestructura vial y débiles anillos de concatenación de lo que significa un acondicionamiento turístico. Una reflexión final, estaría asociado a la finalidad de un proyecto, puesto que se busca el bienestar social y en el caso del turismo ha sido una tarea difícil justificar esta idea, dando inclusive saltos y arreglos en el mismo documento de elaboración, entendiéndose a como se pueda entender con el evaluador en mucho por no decir en todos los casos, desconocedor de la actividad turística. Esta situación ha generado que el turismo como medio de desarrollo económico todavía no pueda ser explicado en una dimensión como tal, se asume que lo es, pero se hace difícil hacer entender a los técnicos más experimentados, a los profesionales más idóneos, políticos, autoridades, funcionarios y qué decir, al pueblo en general.
La tarea de los licenciados en turismo en los años que vienen va ser indiscutiblemente fundamental puesto que dependerá de ellos considerar las decisiones y las mejores alternativas para encajar y etiquetar el significado real de lo que es “desarrollo turístico”, retos más complejos estarán encaminados a decir cuan sostenible, responsable, justo, etc., es dicha intervención.
Y LA POBLACION DICE "NO AL TELEFERICO"
Esto es un momento de reflexión cuando se está regresando de un viaje muchas veces realizado a distancia lejanas ahí cuando el sueño ataca y te deja dormitando entre el movimiento de la camioneta o el tren, uno de esos instantes atrapado a las preguntas y respuestas, atosigados al deseo de ser creativos y dejar que el descanso se asiente y te deje sin habla y el sueño se intensifique y te deje una vez cansado, y entonces:
Todos decidimos, muchos nos oponemos, pocos acordamos y fue el momento de presentarse con ideas prospectivas ante un público concurrido mayoritariamente por una población local en la localidad más vertiginosa y dependiente del turismo: Machupicchu Pueblo, evidentemente preparada para decir. “NO AL TELEFÉRICO”, no había más que escuchar, pues, fue eso lo que sucedió; la primera parte de la exposición de las ideas consideraba un análisis del diagnostico, la segunda parte de la exposición tenía que desarrollar la prospectiva, está última nunca fue proyectada porque la población una vez más dijo: “NO AL TELEFÉRICO”. En vista de lo sucedido, lo mejor fue escuchar a los vecinos apachurrados en un salón de actos, en un salón donde el grito retumba paredes y se crea una fuerza descomunal y patética al ritmo de canticos solitarios y luego a verbo de título personal cual director de orquesta zumba en síntesis: “NO AL TELEFÉRICO”, inclusive se llego a recordar acciones pasadas y otrora ordenanza municipal que sanciona a todo individuo, pueblo, empresa, etc., si se atreve a decir: “TELEFÉRICO” so pena de castigo.
Una vez más un concierto de voces cuyas notas musicales insistían: “NO ESTAN PASEANDO”, en tono de pueblo, claro está, jamás alturado ni con respeto a su mismo pueblo. No es fácil entender que somos menos de cinco mil habitantes (4446 urbano, 840 rural), que poseemos no más de 2000 camas para la atención de alojamiento, que no contamos con más de cien establecimientos de alimentación, que no tenemos más de mil puestos de artesanía, entre otros servicios y que a pesar de todo solamente vivimos del turismo, del turista, y ¿Qué tipo de turista? Si hiciéramos un esfuerzo por señalar el volumen de operaciones de las empresas grandes no estaría más allá del conteo de los dedos que disponen las dos manos de cualquier poblador, ya podemos inducir quien se lleva el mayor volumen de beneficios económicos y entonces debemos pensar que nuestras rentas se supeditan a otro volumen de turistas que intentan llegar por todo los medios y de todas las direcciones y que cada vez va creciendo, entonces, ¿Qué hacemos? o mejor dicho, ¿Qué decimos? “NO AL TELEFÉRICO”.
Señores y señoras ¡No se dejen engañar! Defiendan sus negocios, sus calles, sus familias, los ríos que cada vez nos traen un susto, defiendan el tren, los buses, las montañas, Machupicchu, ¡No se dejen engañar!, quizás les vendemos ilusiones, quizás les pedimos mucho cuando deseamos soluciones, porque los problemas ya los conocemos, por supuesto; eso no sé entiende, es mejor decir. “NO AL TELEFÉRICO”.
Y se escucha a madres de familia que han luchado y siguen luchando por salir adelante (Y nos preguntamos: ¿En qué parte del Perú las madres no luchan? Uhmm…) y alzan su voz de protesta e indican que darán su vida si van contra sus intereses, nosotras jamás permitiremos un “TELEFERICO” porque los turistas ya no se van a quedar acá. Y alguien se pregunta entre el tumulto ¿Cómo saben eso? ¿Qué les hace pensar así?, seguramente las madres de dicho pueblo tienen ciertas diferencias que las madres de Quispicanchis, Santo Tomas o Paruro, deben ser madres ejemplares, y otra vez entre el tumulto se escucha: “Qué egoístas somos”, tenemos la oportunidad de cambiar para el beneficio de todos los Cusqueños y no aceptamos “ja, ja, ja” y así como lo escuchamos, así se va el delirio obsesivo de “NO AL TELEFERICO”, lo curioso de todo es que, en ningún momento de la parte inicial de la exposición se había mencionado: “TELEFÉRICO”. Estaba escrito en algún lugar, quizás no, si alguien revisa documentos, no encontrará dicha palabra, una vez más, risas y burlas.
El pueblo se rige por cabezas que guían a los demás, sistematiza la sensibilidad del pueblo y atropella con las demandas que no habrá líder que contenga y aguante tal embestida, en el caso de Machupicchu pueblo ni que decir, atorado en sus vicisitudes, en su letargo endemoniado donde cunde la invadía, aviva el egoísmo, donde se pertrecha el oportunismo, ni que hablar, solo grandes empresas asientan sus movimientos con pinzas y por encima de lo que el pueblo pueda decir, claro, que va decir, solo tiene boca y palabras para los similares como ellos, ahí sí pueden reclamar y discutir o decir. “NO AL TELEFERICO”. Nadie por un momento imagino que podía participar del Teleférico como una oportunidad, nadie imagino que meses después la empresa de buses que existe ahí, ya toco el tema en su agenda de trabajo en sus reuniones, uhmm, que decir, no, pueblo y simplemente un pueblo más…
Y de repente, uno despierta y te dicen: “ya estamos llegando a Machupicchu pueblo”
UN MALESTAR QUE SE ESTA CONVIRTIENDO EN CANCER: COMPARTIR A INFORMACION
Compartir las esperanzas es algo anhelado por las personas, sin embargo compartir los objetos, las ideas es algo iluso y a veces imposible de aceptar. Nos podemos dar cuenta desde muy niños en el instante que no deseamos compartir nuestros juguetes y cuando lo hacemos a veces lo realizamos con alegría y a los minutos terminamos en discusión y “conato de bronca” en la mayoría de los casos, peleando y llorando. Compartir algo es eminentemente egoísta, casi nunca lo hacemos por iniciativa propia a no ser que este supeditado a una condición o quizás al empeño de la amistad o a la sujeción del amor cuyo sentimiento lo puede todo hasta compartir la vida.
En las ciudades urbanas y en los tiempos de globalización, la información es la bola de nieve que crece y se comparte a través de un vehículo producto de las innovadoras mentes del hombre: el internet, y como todo conocimiento (Caso información de una Nación) a veces es inaccesible y se hace un malestar, para el caso de nuestra población (El Cusco-Perú), guarda distancia los ideales de diferentes hombres asentados en diferentes partes de nuestra geografía cuyo cúmulo de creatividad a través del tiempo ha generado conocimiento que en todos los casos no existe peruano que alguna vez no se haya sentido orgulloso de decir que una civilización Inca le pertenece en lo profundo de su ser. No obstante, el aporte al conocimiento de dicha civilización hacía nosotros nos ha sido marginal, alejada, escondida, a veces ocultada, diría en tono enfático: guardada en el baúl del presente como tesoro personal con las excepciones disparadas a todos los ángulos de investigaciones que se inscriben en hojas de acuerdo al tema muy específico por cierto enfocado al círculo de los interesados o académicos, solo que, en la mayoría de los casos compartir esa información es de impenetrable acceso, se tiene conocer todas las contraseñas y al momento que accedes te quedas ahí, como parte del circulo ahora ya sin la proyección de compartir la información, sino como guardián del baúl. Quizás este comportamiento sea cuestionado y aceptado, pues en un mundo globalizado tenemos que luchar contra algunos males como por ejemplo el cáncer, y es así donde instituciones y personas quieran o no, comparten la información por el mismo objetivo, como ya dijimos antes, sujetos a una condición.
En el caso cusqueño, la idiosincrasia es más obsesiva, apasionada. Cuesta creer todavía que docentes universitarios se alejen del internet o no atiendan a la creatividad de dar el ejemplo con sus conocimientos plasmados y colgados en la red para todo el mundo, casi es raro encontrar un artículo científico de un cusqueño o en todo caso si lo encuentras es de un cusqueño que ya no está entre nosotros (nos dejo algo) o quizás es un cusqueño que radica en otro país.
Es alarmante escuchar voces, palabras, ideas, hipótesis, soluciones, planteamientos, discusiones, rencillas o como se suele decir: dimes y dirites circunscritos al foco político, pues que no sería extraño, sin personas habladoras, quizás una región más cusqueña.
Las personas pueden compartir las ideas conversando, en el caso cusqueño esto ha llevado a tener la razón, a desmerecer la opinión del amigo o del otro, a decir: “estas equivocado”, a menospreciar el punto de vista, a buscar como se dice casi siempre: “cinco pies al gato” por lo que las conversaciones entre cusqueños tiene que estar sujeto al círculo de compañeros de trabajo, de amigos, de familia y no sería raro que en esta última agrupación no todo sea felicidad, pues es de notar, que siempre en la familia también existe el malestar que se está convirtiendo en cáncer.
La información tiene un costo, y así ya hemos llegado a estos tiempo cuya denominación es la “era de la información”, esta última acepción ya es aceptable. Todas las personas pueden acceder a la información previo pago, es correcto, claro que, en algunos casos y entre ellos el del espacio cusqueño ni siquiera esta como oferta, pues, “solo es mío y de nadie más” se suele escuchar como susurro. Es de notar que si el objetivo es vivir como en los tiempos Incas o con mejores niveles de vida o mejores indicadores de desarrollo económico o crecimientos económicos o felices a final de cuentas, compartir la información para este fin, es un malestar que se está haciendo cáncer por la falta de sensatez en el buen ejemplo, del egoísmo, de los siete pecados capitales, de la falta de creatividad, de duraderas redes de amistad, de un sentimiento denominado “amor” muy alejado entre las personas, de considerar que: “él no conoce, esa gente no conoce, ellos no conocen, ese pueblo no conoce, mi amigo no conoce, esa vieja no conoce, ese politiquero no conoce, esa chunchada no conoce, ese brichero no conoce, ese tío no conoce, mi mamá no conoce, mi enfermedad no conoce, las palomas de la plaza no conocen, el tiempo no conoce, mi suspiro no conoce, las nubes que pasan que van a conocer pues, es más ni yo conozco….” Y es el cáncer que se aprovecha y se procrea para asesinar al objetivo ideal, pues no habrá virtud donde no hay sinceridad y no habrá amor donde no hay formas de compartir, a estas alturas me pregunto, que tiempo de vida le queda al porvenir del Cusco o es que ya es un enfermo en etapa terminal….
Como estaría funcionando idealmente un comité de gestión de crisis, podría ser el planteado a continuación:
Bibliografía
1. CALVO R. (2001, Agosto) Antropologia del Turismo Trabajo presentado en el III Congreso Nacional de Investigaciones en Antropología del Perú realizado en la Universidad Nacional de San Agustin de Arequipa, Arequipa, Perú
2. Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco (2009) Boletin Informativo Estadístico, Cusco, Perú
3. Noticia digital (2010) Desastres naturales le pasan la factura al turismo en Cusco BIZNEWS.pe. Obtenido el 19 de Julio de 2004 del sitio Web
http://biznews.pe/noticias-empresariales-nacionales/desastres-naturales-le-pasan-la-factura-al-turismo-en-cusco
4. Perú, Ministerio del Interior Pedro (2005) Asalto y robo en el Perú. Lima: Reyes Alejandro.
5. Gobierno Regional de Cusco (2010) Proyecto de Mejoramiento de vias de acceso a Machupicchu, Cusco, Perú
I. DESCRIPCION DE LA SITUACION DE CRISIS EN EL DESTINO
El destino Cusco-Machupicchu localizado en el País del Perú – Sudamérica es relativamente joven y posee un movimiento turístico de alrededor de un millón doscientos mil visitantes (Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco [DIRCETUR], 2010), cerca de un 80% de estos visitantes son extranjeros; y es considerado por las instituciones públicas como un destino maduro, aunque la situación indique lo contrario. En realidad el destino Cusco-Machupicchu es visitado con mayor incidencia entre los meses de Junio a Setiembre que coinciden con la temporada de “secas”, es decir; tiempo estacional en el que no se tiene lluvias permanentes, por lo que se asume que sí la visita sucede fuera de este rango de fechas puede ser poco fructífera y mermar en la calidad de la experiencia, pues este tipo de fenomenos naturales se circunscribe en la parte andina y amazónica oriental –sur del Perú que geopolíticamente corresponde a la región del Cusco y que en el tiempo ha heredado la importancia cultural de una de las civilizaciones de mayor impacto en esta parte del mundo: Los Incas.
Es debido a ese sentimiento, que se manifiesta el primero elemento de un tipo de crisis cultural por cuanto el esquema de valores reinantes se conjuga continuamente con valores producidos por la globalización (Calvo, 2001) y en ese sentido genera y sigue generando inclusive crisis institucional de las fuerzas vivas cada vez creciente.
Un segundo elemento de crisis radica en la lucha por el mercado turístico que si bien, debería obligar a una competencia transparente entre las empresas del sector, estas últimas se lanzan a descoordinadas formas de participación y claros vacios de dialogo que no ayudan a fortalecer la competitividad, trayendo como consecuencia niveles bajos de calidad de servicio y guerra de precios, es quizás, la debilidad por no encaminar bien dicha competitividad del sector que en la actualidad se tiene una proliferación de gremios, cada vez separados y con situaciones encontradas, que en muchos casos radicaliza la situación de la oferta a tal punto de contar con monopolios (Ferrocarril Cusco-Machupicchu, Transporte terrestre de buses Machupicchu pueblo – Machupicchu ciudadela Inca) que en la actualidad ha generado en la población un malestar y un rechazo, inclusive la compañía aérea LAN PERU es visto como una “chilenización” en un contexto que ya rebasa incluso la crisis en el sistema como tal, puesto que; el acaparamiento cada vez más intenso del mercado de dicha empresa deja de lado la competencia que intenta abrir “alas” en los cielos del Perú. En efecto, una muestra de las circunstancias en tiempo de crisis cuando no se puede hacer nada, más que referirse a las perdidas esta reflejado en la noticia (Desastres naturales le pasan la factura al turismo en Cusco, 2010, p.1) en la que afirman que el mercado turístico ya observa un proceso de posterga y hasta desistir viajes al Perú debido a las dificultades de acceso a la ciudadela inca, informa el director de la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (Apotur), José Plaza: "La gente no quiere problemas en su viaje, el menor flujo turístico afectará a los miles de peruanos que viven del turismo en esa región"…
Un tercer elemento de crisis está relacionado a la superestructura que tiene que ver el día a día con la actividad del turismo, la cual evidentemente asume el papel de la gestión turística, sin embargo; esta tarea harto difícil en un destino joven y madurando está costando muchos diálogos, entendimientos y disputas. Desde un ángulo político es todavía difícil poner el tema del turismo como factor de crecimiento, cuyas políticas referidas al turismo son pobres y en algunos casos borrados cada vez que aparece un nuevo gobierno local, regional e inclusive nacional. Desde el ángulo de las capacidades institucionales, se puede afirmar que carecen de instrumentos o en el mejor de los casos de formas de implementación (por citar un avance medianamente aceptable, las tareas de la policía de turismo, destacamento que cada día cuenta con un mejor equipamiento pero que las filosofías y lineamientos relativos a planes de emergencia, planes de contingencia, todavía están en proceso de elaboración y en cierta medida débilmente aplicados, actuando sin coordinación y efectividad) Solamente para recordar que en la década de los años 80`y parte inicial de los años 90` el flujo de turismo no llego ni a sesenta mil visitantes, de los cuales el 40% eran extranjeros producto de la escalada terrorista de Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (Flores, Van den Berghe, 2000), con lo cual el turismo dejo de existir y solo visitantes atrevidos asumiendo el riesgo respectivo llegaban hasta el Cusco y Machupicchu. Es evidente, pues, que la gestión turística camina por situaciones de crisis intentando soslayar a cada momento lo que se le presenta, más aún cuando la carga de protagonismo que se le asocia al turismo, afirmando que es una actividad que se está convirtiendo en un factor de crecimiento crucial en la región y que los aparatos de control como la prensa y la población urbana asumen un papel cada vez más comprometido con dicha actividad, hace que la institucionalidad deje por momentos la eficiencia e eficacia. Es quizás la crítica más explícita que se realiza al tema cuando el destino Cusco-Machupicchu entra en tiempo de crisis como es con los hechos sucedidos en los primeros meses del año 2010, cuando las instituciones conociendo los riesgos que acarrean la temporada de “lluvias” no consideraron desde el inicio de sus actividades, planes de emergencia, dejando la tarea a la institución denominada Defensa Civil que en el mejor de los casos solo entiende que el turismo es “ver extranjeros en la ciudad” sin comprender la dimensión real de una situación en tiempo de crisis.
El cuarto elemento de crisis está ligado exclusivamente al riesgo de la zona geográfica en la que se localiza Machupicchu, puesto que, en un tiempo pretérito su acceso se realizaba por caminos empedrados que discurrían por las montañas amoldados a precipicios y alcanzando cumbres lo que hacía más difícil para los fenómenos naturales como la lluvia un deterioro rápido, es así que en la actualidad todavía se puede hacer uso de dichos caminos y en especial el que se interconecta con Machupicchu, no obstante; el acceso en tiempos modernos se realiza a través de un ferrocarril que se delinea por un cañón que forma el río Urubamba y el cual es proclive a derrumbes y embalses del río (1998, un aluvión hizo desaparecer parte de la línea férrea, hoy no se utiliza dicho tramo; 2010, embalses del río ocultan y destruyen varios kilómetros de línea férrea que aún siguen en reparaciones…) Esta situación de riesgo no es considerada dentro de los planes de desarrollo turístico, pues la mejor forma de evitarlos es anticiparse a los mismos o tomar conciencia de que puede volver a pasar. Es en ese sentido, que la planificación turística es débil y en la realidad regional, lenta y de prioridad baja posiblemente movido a intereses económicos por parte de ciertas empresas que hacen dificil su implementación y ejecución.
El quinto elemento de crisis y posiblemente de riesgo está identificado en los niveles de seguridad ciudadana. Poblaciones rurales todavía asumen un trato solidario y de amistad arraigados en viejas costumbres ancestrales incas donde la ayuda mutua y la reciprocidad es considerada una norma de vida denominado: AYNI, es por ello que la puerta de una casa campesina puede estar abierta para cualquier foráneo siendo un factor de intercambio cultural puro que es aprovechado por nuevas formas de turismo como es el caso de turismo rural de base comunitaria, pero que cada vez cambia y tiende a desaparecer como ya lo explicamos en el primer elemento de crisis. En el caso de las poblaciones urbanas, la situación es radicalmente contraria a la descrita anteriormente, la falta de empleo, la marginalización entre otros factores hacen un caldo latente de reacciones en la juventud que debido a frustraciones entre otros factores activan la delincuencia a niveles donde existe ciertos barrios considerados “de temer a ciertas horas de la noche” (aunque personalmente haya caminado a dichas horas por todos los barrios del Cusco, incluyendo los marginales sin problema alguno), es de notar que para un foráneo la situación es diferente. En un trabajo de seguridad elaborado por el ministerio del interior del Perú, se asumía que la población del Cusco-Ciudad cree que los robos están aumentando en un 90% sin embargo, dicho robo se realiza a viviendas, lo que hace suponer que la modalidad de robo se va especializando a viviendas, deja entre dicho el robo a turistas, pues lo índices de robo a turistas son denunciadas en la policía de turismo en los cuales se puede leer que los robos suceden en restaurantes, lugares públicos, terminales (un robo donde el turista no se da cuenta que está siendo asaltado) Por lo demás, la inseguridad siempre está presente en una ciudad urbana.
II. MECANISMOS DE MANEJO EN TIEMPOS DE CRISIS PROPUESTOS PARA EL DESTINO
La crisis en el destino Cusco-Machupicchu no es manejable debido a que concurren múltiples factores en los cinco elementos que hemos descrito. La trascendencia de los hechos hace suponer que los cambios mínimos solo se dan cada vez que un punto de inflexión afecta la imagen del destino que parece ser una generalización en un contexto global.
Llevar una tarea constante de administración en crisis ha sido ensayado en el destino Cusco-Machupicchu sin mucho éxito, toda vez que los actores participan en principio y posteriormente se alejan dejando tareas pendientes y asincronismo sembrados y olvidados en el tiempo.
La debilidad para buscar el éxito se ha visto reflejada en la inoperancia de sus acciones y las políticas centralistas de la capital, esta última sujetas a un grado de concentración de poder que todavía se siente en países en vías de desarrollo. Dentro del contexto de los cinco elementos de crisis podemos afirmar que se tiene:
1. Valores propios y valores globalizantes
2. Crisis empresarial
3. Capacidad institucional
4. Riesgo de fenómenos naturales
5. Seguridad ciudadana
Son móviles que predispone un tiempo de crisis. Una evaluación de dichos elementos a manera prospectiva para dar una solución es lo que realizaremos a continuación.
En un primer momento se debe tener como un supuesto claro y existente que todo el aparato de facilidades o equipamientos básicos deben estar operativos tanto en el ámbito rural como en el urbano, sin embargo; este supuesto dista de ser una realidad en países en vías de desarrollo debido a que en la mayoría de los casos están en formación, en proceso de construcción o deficientemente implementados, no obstante, se debe asumir que funcionan débilmente o limitadamente.
Bajo la suposición anterior se debe realizar una de las tareas de importancia en tiempo de crisis que es la generación de un Gestor de Crisis, que habitualmente ha recaído a un grupo pero que debido a los antecedentes no tiene la fortalece adecuada para normalizar una gestión en tiempo de crisis. Pues, es necesario la creación de políticas públicas desde el gobierno regional para que esta institución o comité se active mediante ley orgánica, el cual puede ser una realidad sin muchos obstáculos. Dicha obligatoriedad incurrirá en la institución líder a tomar la seriedad del caso y a llevar adelante un plan de emergencia en tiempos de crisis.
Posteriormente se tiene que prescindir de instrumentos que ayuden a soslayar algunas debilidades identificadas en los cinco elementos mencionados como crisis, para que con su aplicación puedan mejorar la situación cuando se tenga un problema que amerite aceptarse como crisis. Por otro lado, en lo relacionado a los fenómenos naturales, si bien es cierto que estamos en tiempos de cambio climático, y que es necesario políticas de adaptación y mitigación, los mismo deben responder a la conectividad que representa alcanzar Machupicchu y que debe estar como propuesta, nuevas formas de acceder. En la actualidad ya se tiene un flujo de turismo que accede por otra vía a través de transporte terrestre vehicular cada vez más creciente. Aproximadamente 30000 visitantes al año realizan viajes por una segunda puerta a Machupicchu (Gobierno Regional, 2010) Esta situación ayudaría a generar una derrama del gasto turístico en otros lugares y por consecuencia aliviaría las zonas de mayor fatiga geológica para los cuales se puede realizar estudios directamente relacionados a alarmas tempranas, manejo de agua, defensas ribereñas, etc.
III. Aplicación de las medidas en tiempos de crisis para el destino Cusco-Machupicchu Asumiendo la existencia de cincos elementos que tiene que ver con crisis y riesgo en la actividad del turismo para el destino Cuso-Machupicchu podemos indicar el siguiente modelo de comportamiento y contingencia. LICENCIADO EN TURISMO Y LOS PROYECTOS
Entre las experiencias de un Licenciado en Turismo se pueden contar las mil y una aventuras que le suelen suceder en un determinado tiempo cuando labora como guía de turistas, dichas experiencias ayudan a solucionar problemas y es consciente de que después de cada experiencia, el licenciado en turismo ha sufrido un proceso de aprendizaje que todavía no lo tenía. Sin embargo, en un contexto más amplificado, el servicio que brinda el licenciado en turismo cuando ejerce de guía de turismo, es una actividad cuyas funciones aún en estos días está evolucionando (desde atender al turista en una información, ayudar en su comodidad hasta lograr la seguridad y conformidad de lo que necesita) En la actualidad se ha identificado manuales de buenas prácticas en atención al cliente caso: Servicios de Guía de Turismo, que no son enseñados en los centros de adiestramiento, no son cuestionados en los centros académicos y en la mayoría de los casos se desconocen de su existencia, es lamentable aún en estos días darse con la sorpresa de que la mayoría de licenciados en turismo no lo conozcan.
Esta apreciación a priori puede ser contrastada en la realidad, basta realizar una investigación de nivel exploratorio para corroborar lo antes mencionado. No obstante; el tema que a continuación deseo compartir con todos los licenciados en turismo, estudiantes de la carrera profesional de turismo entre otros de la especialidad, es el referido a la elaboración de proyectos de inversión pública y es ahí donde se enfocará de aquí para adelante la presente reflexión. Quizás deberíamos comenzar con la humilde pregunta de ¿Qué significa un proyecto? para lo cual existen respuestas variadas, sin embargo; el común denominador es que todo proyecto es un “plan prospectivo de unidad de acción capaz de materializar algún aspecto del desarrollo económico o social”, en términos generales todo proyecto implica una inversión y en términos de jerga “un proyecto es el ladrillo con el cual se construyen los muros del plan de desarrollo…”
Desde que la ONU creó la CEPAL por los años sesenta, los países latinoamericanos encaminaron sus objetivos por senderos ordenados y realizables, aunque en nuestro país la situación fue diferente. Todavía es algo sorprendente haber apreciado la desintegración completa del otrora instituto de Planificación liquidado en el primer gobierno de Alberto Fujimori por razones de incapacidad e improductividad, huelga decir que ha estos tiempos la única dirección de todo país latinoamericano es el desarrollo económico y social y para ello es necesario de instrumentos normativos, metodológicos, capacidades académicas, etc., que en buena suma a encontrado en el sistema nacional de inversión pública el engranaje necesario para poder encaminar las tareas pertinentes y que como todo marco metodológico puede ser cuestionado y en algunos casos criticado. Es importante señalar que con CEPAL institucionalizada como el ente rector de la producción metodológica para el uso y puesta en práctica, los países de Latinoamérica tienen la obligación de asimilar dentro de su aparato de planificación los mecanismos para poder alcanzar objetivos propios, es en ese sentido, que uno de los mejores instrumentos en planificación y sobre todo en proyecto es el denominado “Marco Lógico” que más adelante detallaremos. Si bien es cierto que la inversión desde el lado del sector público debe estar normado, es desde el sector privado que se tiene su práctica con mayor antigüedad.
Los primeros días que tuve contacto con la metodología del SNIP entendía que el mundo era diferente al cual yo lo conocía, entendí en el transcurso de los días el valor del instrumento y para que debía ser utilizado, a su vez comprendí que con buenos argumentos y las experiencias referidas al campo de acción donde me desenvolvía podía lograr una producción afectada específicamente al turismo. El efecto de la aplicación metodológica del SNIP en temas de turismo orientada a contribuir el mejor bienestar de la población es un reto, dicho reto se traduce en tareas de alcance propias de la planificación.
El día que recibí una llamada telefónica, sentí al otro lado del auricular la voz de una persona que necesitaba de un compañero para desarrollar un trabajo relacionado al SNIP, aquél día se ilumino en mi las lecturas acerca del tema y en retrospectiva asumí que había llegado la oportunidad de desencadenar otras variantes de la versátil profesión del licenciado en turismo.
“Un programa de inversiones” fue lo primero que escuche y en un contexto amplio significaba muchos proyectos de inversión pública orientados al turismo en el ámbito de la región y en ese instante asumí el “gran reto”. Un proyecto de inversión pública no se realiza de forma individual, se necesita de un equipo y este equipo lo conforman diferentes profesionales de acuerdo a la intervención que desea realizar. Se parece demasiado al equipo médico que interviene un caso y que de acuerdo al caso, el equipo médico varía por la especialidad necesaria. En mi caso fue relativo al turismo y para la tarea, el equipo se conformó de diferentes profesionales. Es entonces que comprendí que los proyectos se elaboran por temas de acuerdo a tareas dosificadas en un orden metodológico, la producción básicamente permite justificar una formulación adecuada en un determinado nivel, es decir; se puede realizar trabajos de diferentes niveles, cada nivel obedece a la profundidad de datos que se desea conocer y que ayudará a definir objetivamente la inversión (La inversión en el mejoramiento de un camino peatonal será de diferente nivel al de la inversión en una carretera) El proyecto en su etapa de formulación es participativa, involucra a los actores donde se pretende intervenir, es cooperativa entre diferentes disciplinas y posee una dirección a la que se quiere arribar.
El primer día que participe en equipo tuve que adaptarme a las nuevas posiciones de los otros profesionales (fue como acomodarse al nuevo grupo de turistas a los cuales tienes que atender) Ese día se desplego el plan de trabajo y entre la lluvia de ideas y la rotura de hielo, la situación de grupo cambio al optimismo que se espera para llevar adelante las tareas (fue como adaptarse a cada uno de los turistas a los que vas atender y que a medida que los vas conociendo te vas enterando su profesión, intereses, etc.) En todo grupo siempre se tiene un líder, la persona encargada de configurar y armar la estructura de las tareas, bajo esta dirección se esquematiza la ruta de la elaboración del proyecto. En el ambiente donde se desarrolla los proyectos se le denomina coordinador al líder y está encargado de llevar adelante el proyecto, armonizar las ideas del grupo, supervisar la producción de los productos a obtener, solucionar los imprevistos, en algunos casos los proyectos pueden ser llevados por menos profesionales.
El desarrollo de la formulación de un perfil de proyecto de inversión pública posee tareas que son trabajados en determinados tiempos. En síntesis se puede decir el contenido de un perfil de la siguiente forma:
· Identificación del problema
· Formulación y evaluación
Juega papel importante en la identificación del problema, el “Marco Lógico” que ya se mencionó anteriormente y que intenta mostrar las causas que producen el problema y los efectos que desarrolla consecuencia del diagnostico, cuyo enfoque se centra en el problema a solucionar que se sustenta en un objetivo y las acciones a desarrollar para lograrlo. Su elaboración implica un esfuerzo imaginativo de esquematizar la problemática bajo un árbol de problemas cuyas ramas implican causas y efectos intrínsecamente relacionados.
Una vez elaborado el proyecto de inversión es inscrito en el banco de proyectos y accede a una evaluación si el resultado de la evaluación es viable finaliza las tareas y da paso a otra etapa denominada “inversión”.
De esta forma se construye los colegios, puestos de salud, carreteras, etc. En el caso del turismo la situación amerita mayor análisis puesto que implica actividades o acciones de intervención diferentes o más complejas. Es decir, el acondicionamiento del lugar que puede ser visitado por personas, implica un argumento de mayor precisión y alcance. Es en ese sentido que, instituciones involucradas en el que hacer turístico todavía adolecen de buenas prácticas en elaboración de proyectos eminentemente turísticos enfocados al recurso turístico (Patrimonial). La idiosincrasia ha configurado en el plan de trabajo, puestas en valor, desarrollo de infraestructura vial y débiles anillos de concatenación de lo que significa un acondicionamiento turístico. Una reflexión final, estaría asociado a la finalidad de un proyecto, puesto que se busca el bienestar social y en el caso del turismo ha sido una tarea difícil justificar esta idea, dando inclusive saltos y arreglos en el mismo documento de elaboración, entendiéndose a como se pueda entender con el evaluador en mucho por no decir en todos los casos, desconocedor de la actividad turística. Esta situación ha generado que el turismo como medio de desarrollo económico todavía no pueda ser explicado en una dimensión como tal, se asume que lo es, pero se hace difícil hacer entender a los técnicos más experimentados, a los profesionales más idóneos, políticos, autoridades, funcionarios y qué decir, al pueblo en general.
La tarea de los licenciados en turismo en los años que vienen va ser indiscutiblemente fundamental puesto que dependerá de ellos considerar las decisiones y las mejores alternativas para encajar y etiquetar el significado real de lo que es “desarrollo turístico”, retos más complejos estarán encaminados a decir cuan sostenible, responsable, justo, etc., es dicha intervención.
Y LA POBLACION DICE "NO AL TELEFERICO"
Esto es un momento de reflexión cuando se está regresando de un viaje muchas veces realizado a distancia lejanas ahí cuando el sueño ataca y te deja dormitando entre el movimiento de la camioneta o el tren, uno de esos instantes atrapado a las preguntas y respuestas, atosigados al deseo de ser creativos y dejar que el descanso se asiente y te deje sin habla y el sueño se intensifique y te deje una vez cansado, y entonces:
Todos decidimos, muchos nos oponemos, pocos acordamos y fue el momento de presentarse con ideas prospectivas ante un público concurrido mayoritariamente por una población local en la localidad más vertiginosa y dependiente del turismo: Machupicchu Pueblo, evidentemente preparada para decir. “NO AL TELEFÉRICO”, no había más que escuchar, pues, fue eso lo que sucedió; la primera parte de la exposición de las ideas consideraba un análisis del diagnostico, la segunda parte de la exposición tenía que desarrollar la prospectiva, está última nunca fue proyectada porque la población una vez más dijo: “NO AL TELEFÉRICO”. En vista de lo sucedido, lo mejor fue escuchar a los vecinos apachurrados en un salón de actos, en un salón donde el grito retumba paredes y se crea una fuerza descomunal y patética al ritmo de canticos solitarios y luego a verbo de título personal cual director de orquesta zumba en síntesis: “NO AL TELEFÉRICO”, inclusive se llego a recordar acciones pasadas y otrora ordenanza municipal que sanciona a todo individuo, pueblo, empresa, etc., si se atreve a decir: “TELEFÉRICO” so pena de castigo.
Una vez más un concierto de voces cuyas notas musicales insistían: “NO ESTAN PASEANDO”, en tono de pueblo, claro está, jamás alturado ni con respeto a su mismo pueblo. No es fácil entender que somos menos de cinco mil habitantes (4446 urbano, 840 rural), que poseemos no más de 2000 camas para la atención de alojamiento, que no contamos con más de cien establecimientos de alimentación, que no tenemos más de mil puestos de artesanía, entre otros servicios y que a pesar de todo solamente vivimos del turismo, del turista, y ¿Qué tipo de turista? Si hiciéramos un esfuerzo por señalar el volumen de operaciones de las empresas grandes no estaría más allá del conteo de los dedos que disponen las dos manos de cualquier poblador, ya podemos inducir quien se lleva el mayor volumen de beneficios económicos y entonces debemos pensar que nuestras rentas se supeditan a otro volumen de turistas que intentan llegar por todo los medios y de todas las direcciones y que cada vez va creciendo, entonces, ¿Qué hacemos? o mejor dicho, ¿Qué decimos? “NO AL TELEFÉRICO”.
Señores y señoras ¡No se dejen engañar! Defiendan sus negocios, sus calles, sus familias, los ríos que cada vez nos traen un susto, defiendan el tren, los buses, las montañas, Machupicchu, ¡No se dejen engañar!, quizás les vendemos ilusiones, quizás les pedimos mucho cuando deseamos soluciones, porque los problemas ya los conocemos, por supuesto; eso no sé entiende, es mejor decir. “NO AL TELEFÉRICO”.
Y se escucha a madres de familia que han luchado y siguen luchando por salir adelante (Y nos preguntamos: ¿En qué parte del Perú las madres no luchan? Uhmm…) y alzan su voz de protesta e indican que darán su vida si van contra sus intereses, nosotras jamás permitiremos un “TELEFERICO” porque los turistas ya no se van a quedar acá. Y alguien se pregunta entre el tumulto ¿Cómo saben eso? ¿Qué les hace pensar así?, seguramente las madres de dicho pueblo tienen ciertas diferencias que las madres de Quispicanchis, Santo Tomas o Paruro, deben ser madres ejemplares, y otra vez entre el tumulto se escucha: “Qué egoístas somos”, tenemos la oportunidad de cambiar para el beneficio de todos los Cusqueños y no aceptamos “ja, ja, ja” y así como lo escuchamos, así se va el delirio obsesivo de “NO AL TELEFERICO”, lo curioso de todo es que, en ningún momento de la parte inicial de la exposición se había mencionado: “TELEFÉRICO”. Estaba escrito en algún lugar, quizás no, si alguien revisa documentos, no encontrará dicha palabra, una vez más, risas y burlas.
El pueblo se rige por cabezas que guían a los demás, sistematiza la sensibilidad del pueblo y atropella con las demandas que no habrá líder que contenga y aguante tal embestida, en el caso de Machupicchu pueblo ni que decir, atorado en sus vicisitudes, en su letargo endemoniado donde cunde la invadía, aviva el egoísmo, donde se pertrecha el oportunismo, ni que hablar, solo grandes empresas asientan sus movimientos con pinzas y por encima de lo que el pueblo pueda decir, claro, que va decir, solo tiene boca y palabras para los similares como ellos, ahí sí pueden reclamar y discutir o decir. “NO AL TELEFERICO”. Nadie por un momento imagino que podía participar del Teleférico como una oportunidad, nadie imagino que meses después la empresa de buses que existe ahí, ya toco el tema en su agenda de trabajo en sus reuniones, uhmm, que decir, no, pueblo y simplemente un pueblo más…
Y de repente, uno despierta y te dicen: “ya estamos llegando a Machupicchu pueblo”
UN MALESTAR QUE SE ESTA CONVIRTIENDO EN CANCER: COMPARTIR A INFORMACION
Compartir las esperanzas es algo anhelado por las personas, sin embargo compartir los objetos, las ideas es algo iluso y a veces imposible de aceptar. Nos podemos dar cuenta desde muy niños en el instante que no deseamos compartir nuestros juguetes y cuando lo hacemos a veces lo realizamos con alegría y a los minutos terminamos en discusión y “conato de bronca” en la mayoría de los casos, peleando y llorando. Compartir algo es eminentemente egoísta, casi nunca lo hacemos por iniciativa propia a no ser que este supeditado a una condición o quizás al empeño de la amistad o a la sujeción del amor cuyo sentimiento lo puede todo hasta compartir la vida.
En las ciudades urbanas y en los tiempos de globalización, la información es la bola de nieve que crece y se comparte a través de un vehículo producto de las innovadoras mentes del hombre: el internet, y como todo conocimiento (Caso información de una Nación) a veces es inaccesible y se hace un malestar, para el caso de nuestra población (El Cusco-Perú), guarda distancia los ideales de diferentes hombres asentados en diferentes partes de nuestra geografía cuyo cúmulo de creatividad a través del tiempo ha generado conocimiento que en todos los casos no existe peruano que alguna vez no se haya sentido orgulloso de decir que una civilización Inca le pertenece en lo profundo de su ser. No obstante, el aporte al conocimiento de dicha civilización hacía nosotros nos ha sido marginal, alejada, escondida, a veces ocultada, diría en tono enfático: guardada en el baúl del presente como tesoro personal con las excepciones disparadas a todos los ángulos de investigaciones que se inscriben en hojas de acuerdo al tema muy específico por cierto enfocado al círculo de los interesados o académicos, solo que, en la mayoría de los casos compartir esa información es de impenetrable acceso, se tiene conocer todas las contraseñas y al momento que accedes te quedas ahí, como parte del circulo ahora ya sin la proyección de compartir la información, sino como guardián del baúl. Quizás este comportamiento sea cuestionado y aceptado, pues en un mundo globalizado tenemos que luchar contra algunos males como por ejemplo el cáncer, y es así donde instituciones y personas quieran o no, comparten la información por el mismo objetivo, como ya dijimos antes, sujetos a una condición.
En el caso cusqueño, la idiosincrasia es más obsesiva, apasionada. Cuesta creer todavía que docentes universitarios se alejen del internet o no atiendan a la creatividad de dar el ejemplo con sus conocimientos plasmados y colgados en la red para todo el mundo, casi es raro encontrar un artículo científico de un cusqueño o en todo caso si lo encuentras es de un cusqueño que ya no está entre nosotros (nos dejo algo) o quizás es un cusqueño que radica en otro país.
Es alarmante escuchar voces, palabras, ideas, hipótesis, soluciones, planteamientos, discusiones, rencillas o como se suele decir: dimes y dirites circunscritos al foco político, pues que no sería extraño, sin personas habladoras, quizás una región más cusqueña.
Las personas pueden compartir las ideas conversando, en el caso cusqueño esto ha llevado a tener la razón, a desmerecer la opinión del amigo o del otro, a decir: “estas equivocado”, a menospreciar el punto de vista, a buscar como se dice casi siempre: “cinco pies al gato” por lo que las conversaciones entre cusqueños tiene que estar sujeto al círculo de compañeros de trabajo, de amigos, de familia y no sería raro que en esta última agrupación no todo sea felicidad, pues es de notar, que siempre en la familia también existe el malestar que se está convirtiendo en cáncer.
La información tiene un costo, y así ya hemos llegado a estos tiempo cuya denominación es la “era de la información”, esta última acepción ya es aceptable. Todas las personas pueden acceder a la información previo pago, es correcto, claro que, en algunos casos y entre ellos el del espacio cusqueño ni siquiera esta como oferta, pues, “solo es mío y de nadie más” se suele escuchar como susurro. Es de notar que si el objetivo es vivir como en los tiempos Incas o con mejores niveles de vida o mejores indicadores de desarrollo económico o crecimientos económicos o felices a final de cuentas, compartir la información para este fin, es un malestar que se está haciendo cáncer por la falta de sensatez en el buen ejemplo, del egoísmo, de los siete pecados capitales, de la falta de creatividad, de duraderas redes de amistad, de un sentimiento denominado “amor” muy alejado entre las personas, de considerar que: “él no conoce, esa gente no conoce, ellos no conocen, ese pueblo no conoce, mi amigo no conoce, esa vieja no conoce, ese politiquero no conoce, esa chunchada no conoce, ese brichero no conoce, ese tío no conoce, mi mamá no conoce, mi enfermedad no conoce, las palomas de la plaza no conocen, el tiempo no conoce, mi suspiro no conoce, las nubes que pasan que van a conocer pues, es más ni yo conozco….” Y es el cáncer que se aprovecha y se procrea para asesinar al objetivo ideal, pues no habrá virtud donde no hay sinceridad y no habrá amor donde no hay formas de compartir, a estas alturas me pregunto, que tiempo de vida le queda al porvenir del Cusco o es que ya es un enfermo en etapa terminal….
Como estaría funcionando idealmente un comité de gestión de crisis, podría ser el planteado a continuación:
De acuerdo a las circunstancias se puede concebir activar los planes de emergencia y los planes de contingencia, aunque la decisión política de dicha actividad debe ser fortalecida por un tipo de Ley que respalde y garantice responsabilidades.
Conclusiones 1. Es evidente que existen cinco elementos que viendose desde fuera o desde adentro son los que concurren en el destino Cusco-Machupicchu para que la actividad del turismo pueda entrar en momentos de crisis y riesgo como se ha descrito en la primera parte de este breve estudio.
2. Los mecanismos que puedan ayudar a soslayar los momentos de crisis deben estar sujetos a los esfuerzos de los actores involucrados que en apariencia parecen solo activarse ante las arremetidas de la naturaleza y en todo los casos sin un juego de políticas y tareas por realizar. No obstante desde el estudio se plantea una secuencia lógica de acuerdo a un análisis de la situación que se tiene en el destino.
Conclusiones 1. Es evidente que existen cinco elementos que viendose desde fuera o desde adentro son los que concurren en el destino Cusco-Machupicchu para que la actividad del turismo pueda entrar en momentos de crisis y riesgo como se ha descrito en la primera parte de este breve estudio.
2. Los mecanismos que puedan ayudar a soslayar los momentos de crisis deben estar sujetos a los esfuerzos de los actores involucrados que en apariencia parecen solo activarse ante las arremetidas de la naturaleza y en todo los casos sin un juego de políticas y tareas por realizar. No obstante desde el estudio se plantea una secuencia lógica de acuerdo a un análisis de la situación que se tiene en el destino.
Bibliografía
1. CALVO R. (2001, Agosto) Antropologia del Turismo Trabajo presentado en el III Congreso Nacional de Investigaciones en Antropología del Perú realizado en la Universidad Nacional de San Agustin de Arequipa, Arequipa, Perú
2. Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Cusco (2009) Boletin Informativo Estadístico, Cusco, Perú
3. Noticia digital (2010) Desastres naturales le pasan la factura al turismo en Cusco BIZNEWS.pe. Obtenido el 19 de Julio de 2004 del sitio Web
http://biznews.pe/noticias-empresariales-nacionales/desastres-naturales-le-pasan-la-factura-al-turismo-en-cusco
4. Perú, Ministerio del Interior Pedro (2005) Asalto y robo en el Perú. Lima: Reyes Alejandro.
5. Gobierno Regional de Cusco (2010) Proyecto de Mejoramiento de vias de acceso a Machupicchu, Cusco, Perú

